Se trata de Audrey de fondo. Del humo de un cigarro que termina calando en lo más profundo de mí.
Del cava en la nevera esperando y mi corazón tiritando.
Ese estado sentimental que de una manera devastadora arrolla con todo lo planeado.
Igual es que nunca fui de planes, ni de esperar. Un culo inquieto que mata por jugar un poco más con los ratones en la despensa de cualquier bar.
Los días están contados y vuelvo a estar indispuesta hacia cualquier amago de razonar.
Volvamos a romper corazones, ¿me acompañaras esta vez?
Aunque solo sea un rato, no me quiero recomponer y ahora que llega el invierno es el momento idóneo para destrozarnos a lametazos y caricias ajenas.
Haz el favor y deja de testar mi pulso, ¡siempre va acelerado!
Y ahora, un trago.
Más, menos, más, nuestro estriado amor expirará cuando soltemos la cuerda de la que solemos tirar.
¿No me notas boquear? Exacto, estoy a punto de aflojar.
Veo que la razón está a punto de ser despedida.
ResponderEliminarQuédate con la pasión y disfrútala.
Besos.
Hay varias frases que me han cautivado, pero la de los ratones en el bar... buah! me encanto a la vez que me saco una sonrisa.
ResponderEliminarSi los buenos chicos te atosigan y buscas emociones fuertes, cuenta conmigo.
ResponderEliminarVoy a empezar a recomendarte como poetisa :) La primera frase ha sido la que me ha encandilado, la forma de p resentar la escena.
ResponderEliminarNo te preocupes que ambas canas duraron segundos jeje
Agarras bien.
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