Seguidores

jueves, 17 de mayo de 2012

Se solla con las bragas de meter corazones, de tanto sube y baja.


¿Qué si te quiero?
Yo que sé, claro que sí.
Te quiero, a mi rara manera. Con mis idas y venidas.
Te quiero porque en cierto modo me gusta echarte de menos. Me gusta que me duela esta nostalgia y sentirme un poco viva al menos.
Te quiero de una forma absurda, pero sabes bien que el género del absurdo es mi preferido. Quizá algún día leas “Esperando a Godot” y puede que me entiendas un poco mejor, o lo mismo no.
Ah, sabes que es lo que más me gusta. Nuestras miradas.
Y mira que suena cursi y tonto, pero es así.
Son furtivas, buscadas, son tristes y contenidas.
A veces es como si intentáramos decirnos todo con ellas y se nos quedara corto.
No se tú, pero por mi parte, mi estómago (porque en realidad casi nunca siento en el corazón si no que suelo sentir en el estómago) da un vuelco que enreda cada uno de mis órganos y me aturde de un sopetón.
Supongo que ya sabes todo esto, porque en realidad estamos tan hechos el uno para el otro que asusta.

4 comentarios:

  1. Yo sí que he leído "Esperando a Godot", y no te quedas corta "becketiana".
    Aunque esa nostalgia que duele me recuerda más a Salinas. ;)
    Buen texto, un abrazo:

    V

    ResponderEliminar
  2. Debéis recomendar que esta entrada se lea escuchando 'Virgen del fracaso'.

    n_n

    ResponderEliminar
  3. Estáis conectados de por vida.
    Da igual lo que hagáis o con quien estéis.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Tengo pendiente leerme ese libro, la ilusión me la quita el saber que era su obra preferida y que inevitablemente me recordará a ella...En fin.

    Creo que somos muchos los que todo lo sentimos en el estómago más que en el pecho. A veces me pregunto si no es ese el auténtico "corazón" y nos han tenido engañados todo este tiempo...

    Un abrazo.

    Oski.

    ResponderEliminar