Del sudor pegado en las pestañas y la respiración entrecortada entre los versos torcidos sobre la puerta de un baño.
Nina se balancea mientras hace jadear las horas bajo el vientre con sus dedos.
Se susurra a Proust entre silbidos y los azulejos giran entumecidos en busca del tiempo perdido al vislumbrar el agitado sube y baja del pecho de Nina.
Su apretado corazón no deja espacio para detenerse a latir y sólo el cenicero sabe los huecos que le quedan por zurcir.
Bajo el trasluz de un coñac a veces la puedes encontrar.
Un ligero parpadeo y Nina se ajusta el botón del pantalón.
Agita su melena azabache frente al espejo alicatado y sonríe tintando de rojo.
Después se sienta en el café, remoja una magdalena en una taza de té pero no consigue recordar...
Ay Nina... con un batir de pestañas revolucionas el mundo...
ResponderEliminarBesos.
Me flipa la canción de Marea y me flipa tu texto.
ResponderEliminarPues qué suerte que veranees en Heidelberg, porque es una ciudad preciosa que me encantó :)
ResponderEliminarMe ha encantado la última parte, con esa sutil referencia a Proust.
Un beso muy fuerte, bonita.
Qué bonito lo que escribes!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho que tus entradas tengan por título, frases de algunas canciones de Marea :)
Saludos.