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martes, 23 de julio de 2013

Que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos.

Del sudor pegado en las pestañas y la respiración entrecortada entre los versos torcidos sobre la puerta de un baño.

Nina se balancea mientras hace jadear las horas bajo el vientre con sus dedos.
Se susurra a Proust entre silbidos y los azulejos giran entumecidos en busca del tiempo perdido al vislumbrar el agitado sube y baja del pecho de Nina.

Su apretado corazón no deja espacio para detenerse a latir y sólo el cenicero sabe los huecos que le quedan por zurcir.
Bajo el trasluz de un coñac a veces la puedes encontrar.

Un ligero parpadeo y Nina se ajusta el botón del pantalón.
Agita su melena azabache frente al espejo alicatado y sonríe tintando de rojo.

Después se sienta en el café, remoja una magdalena en una taza de té pero no consigue recordar...

4 comentarios:

  1. Ay Nina... con un batir de pestañas revolucionas el mundo...

    Besos.

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  2. Me flipa la canción de Marea y me flipa tu texto.

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  3. Pues qué suerte que veranees en Heidelberg, porque es una ciudad preciosa que me encantó :)
    Me ha encantado la última parte, con esa sutil referencia a Proust.

    Un beso muy fuerte, bonita.

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  4. Qué bonito lo que escribes!
    Me ha gustado mucho que tus entradas tengan por título, frases de algunas canciones de Marea :)

    Saludos.

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