Una Edith Piaf que se pierda en los
80´s.
La Pipa que llena la habitación de
humo y nos obliga a tocarnos a tientas.
La ropa sucia como alfombra y una tibia
mirada que se torna de placer al caer desnuda entre unos brazos.
Se escucha la lluvia caer, pero
nuestros cuerpos ya están
mojados.
Hace tiempo que dejaste todo esto tan
vacío que a menudo me araño para destripar todas estas realidades.
He empezado a envenenarme, y cada golpe
más certero me vuelve más masoca.
Las mañanas se disipan en un turbio
café,
y las noches se disuelven en chupitos
de ron miel
para que los viejos versos verdes mal
doblados encuentren donde enloquecer.
Tengo el querer mal formado, algo
abominable debe de haber ahí dentro para que no sepa como hacer.
Dame goma de mascar, que tanta lengua
me cansa, e insaciable de mí, vuelvo a estrellarme contra tus
labios.
Los recovecos de tu piel.
La sonrisa torcida, los pequeños
gestos de dudas.
Envidiable.
ResponderEliminarSigue disfrutando.
Besos.
El placer intenso, profundo, de leer, de sentir las palabras casi en primera persona del singular...
ResponderEliminarY de saber en la intimidad de uno mismo que se es parte de aquellas palabras ajenas.
¡Abrazo!
yo también tengo el querer mal formado, pichona mia<3 no si al final..vamos a parecernos y todo<3
ResponderEliminarSuciedad, sudor, baños de vida... hay que tener cuidado para no quedarse demasiado enganchada a eso. Aunque es casi imposible..
ResponderEliminarPero tenemos qeu vivirlo...un beso desde Murcia...
ResponderEliminarEl ron miel...bálsamo para el olvido o para recordar con más fuerza todavía...o para encontrar las ganas de juntar los labios y fundirse en uno.
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