Tengo las piernas calientes, y si me
vuelvo a equivocar de nombre,
romperé todos los mapas y me perderé
de una vez por todas.
Escucho la cerveza caer por mi
garganta, las guitarras rasgan en la esquina del bar y no sé nada
del plan B.
Me dices, me hablas. Me llegan tus
murmullos pesados como algo que intenta atravesarme de manera vertical.
Me pides que llueva, cuando tengo ganas
de brillarte sobre la cama.
De una manera esperpéntica sonríes. ¡Y qué manera de acelerar el pulso a las patatas!
Rescato el último pedazo de terrón de
azúcar en la taza de té.
Las causas perdidas me suben el mono,
me tiran de las trenzas y suelen terminar conmigo antes de que me de
tiempo a quemarme la lengua con el cigarro a medio consumir.
Doy un par de tumbos. Frunzo el ceño y
sonrío.
Deshojo la incertidumbre para acostarme
en un mar de dudas y luego me doy cuenta de que he vuelto a perder el maldito tiovivo.
Como si de un sueño se tratara, mi cuerpo deja de reaccionar ante mi descolocada mente.
Relleno el calendario, las hojas marchitas de enero se acurrucan junto al cúmulo de errores que barren las calles y vaticinan que nos volveremos a ver.
Mastico el hastío entre los dientes y rasco un poco de desencanto entre mis uñas para no volver a morder.
Somos como la nieve, tenemos la magia mientras nos dejamos caer.
Busca el tiovivo!!!
ResponderEliminarNo pares hasta encontrarlo que luego todo es muy aburrido.
Besos.
pero que bonitos son tus textos, cosa preciosa, y esa fr ase final, ma-ta. como belen esteban;)
ResponderEliminar'Somos como la nieve, tenemos la magia mientras nos dejamos caer...'.
ResponderEliminarBuena filosofía de vida. Caer no siempre es sinónimo de algo malo, al contrario...
Me encanta mecerme entre bares, música, sensualidad y poesía.
Un beso
Me ha encantado pero, sobre todo, la última frase más aún: "Somos como la nieve, tenemos magia mientras nos dejamos caer".
ResponderEliminarMe gusta mucho el ambiente que se crea por tu blog. Me quedo.
Un saludo desde http://retales-de-mis-noches-de-insomnio.blogspot.com.es/